Extensiones de Cabello , un accesorio de belleza atemporal para realzar peinados y expresar el estilo personal, han evolucionado drásticamente a lo largo de los siglos. Su trayectoria refleja cambios en la cultura, la tecnología y los estándares de belleza.
Orígenes antiguos
Las primeras extensiones de cabello datan del 3400 a.C. en Egipto, donde simbolizaban estatus. Elaboradas con cabello humano, fibras animales o plantas, eran usadas por nobles (como Cleopatra) tanto por su atractivo estético como por protección práctica contra el sol. En la antigua Roma y Grecia, las adiciones capilares seguían siendo un lujo, con los romanos prefiriendo trenzas adornadas con joyas y los griegos optando por estilos de aspecto natural.

Edad Media al Renacimiento: Declive y Revival
La condena de la Iglesia Católica a la vanidad provocó un declive en los retoques capilares durante la Edad Media. Estos experimentaron un resurgimiento en el Renacimiento, cuando la nobleza europea (por ejemplo, la reina Isabel I) utilizaba cabello humano y pelucas para crear estilos elaborados, una señal evidente de riqueza y poder.

siglos XVIII–XIX: Cambios en la Moda y Accesibilidad
la nobleza europea del siglo XVIII favorecía peinados altos construidos con extensiones, que posteriormente cayeron en desuso. La Revolución Industrial del siglo XIX hizo que estos retoques de belleza fueran más accesibles para la clase media, gracias a nuevas técnicas de tejido. La demanda de pelucas durante la Guerra Civil de Estados Unidos también impulsó su popularidad.

siglo XX: Innovación e Influencia de la Cultura Pop
El siglo XX trajo innovaciones significativas: el cabello sintético en los años 50 redujo costos, mientras que las técnicas de sujeción con clips y fusión que surgieron en los años 60 y 70 simplificaron su aplicación. Celebridades como Diana Ross y artistas del hip-hop popularizaron estilos audaces, y los materiales sintéticos de alta calidad (por ejemplo, Kanekalon) mejoraron la apariencia natural de estos accesorios.

siglo XXI: Versatilidad y ética
Hoy, las extensiones de cabello son ampliamente populares entre diversas demografías, gracias a la tecnología avanzada que mejora su versatilidad y realismo. Las extensiones de cabello humano 100 %, obtenidas éticamente, representan una innovación clave, haciendo que esta tendencia atemporal sea más inclusiva y sostenible que nunca.
